Tratamiento contra la formación de espumas en aguas industriales

El tratamiento contra la formación de espumas sirve para prevenir, controlar y eliminar la espuma generada en procesos productivos e incluso durante el propio tratamiento de aguas.

La espuma aparece por la presencia de tensioactivos, proteínas, grasas, detergentes, microorganismos o gases atrapados en el agua, y puede convertirse en un problema operativo serio si no se gestiona correctamente.

Además, su presencia influye en la eficacia del tratamiento porque interfiere en procesos como aireación, decantación, flotación o filtración, y puede suponer riesgos para la seguridad del personal de la instalación.

El tratamiento contra la formación de espumas se aplica en tratamientos biológicos (reactores aerobios, digestores, MBR), procesos físico-químicos (coagulación-floculación, DAF), calderas y circuitos de refrigeración, y también en procesos industriales específicos como fermentaciones o producción alimentaria.

Su función siempre es facilitar la operatividad, reducir el riesgo de paradas y garantizar la seguridad ajustada a la normativa vigente.

Problemas operativos causados por la espuma

Reboses y derrames en tanques y reactores

La espuma ocupa volumen en tanques o reactores. Además, puede provocar desbordamientos o generar pérdidas de agua tratada, suciedad en las instalaciones y vertidos no controlados.

Pérdida de eficiencia en sistemas de aireación

La espuma impide el intercambio de oxígeno con el agua, reduce la actividad biológica y disminuye el rendimiento del tratamiento.

Interferencia en procesos de decantación

La presencia de espuma dificulta la separación sólido-líquido en procesos de decantación, arrastra sólidos fuera del sistema y empeora la calidad del efluente final.

Contaminación de áreas de trabajo

Los derrames de espuma pueden ensuciar zonas de paso, equipos y superficies, aumentando el riesgo de accidentes laborales y de contaminación cruzada.

Problemas en calderas: arrastres de agua en vapor

En las calderas, la espuma favorece el arrastre de gotas de agua con el vapor que aumentan la corrosión, las incrustaciones y los daños en equipos.

Tratamientos para el control de espumas en aguas industriales

Dosificar antiespumantes o desespumantes

Aplicar productos químicos específicos rompe la estructura de la espuma y evita su formación. Es la solución más rápida y eficaz para controlar el problema de manera inmediata y/o urgente.

Identificar y eliminar la causa raíz

Analizar el origen de la espuma (exceso de tensioactivos, grasas, microorganismos filamentosos, aireación excesiva, etc.) permite corregir el problema de manera más eficaz.

Ajustar parámetros operativos (aireación, agitación)

Reducir la generación de espuma modifica condiciones y parámetros fundamentales en procesos de aireación y agitación como caudal de aire, intensidad de mezcla o tiempos de residencia.

Controlar microorganismos filamentosos

En tratamientos biológicos, la espuma se asocia con la presencia de bacterias filamentosas. Su control mediante productos específicos y ajustes de proceso mejora la estabilidad general del sistema.

Tipos de tratamientos contra la formación de espumas según aplicación

Para aguas residuales y depuradoras

Formulados para ser compatibles con procesos biológicos y físico-químicos, eliminan espuma sin afectar a la actividad bacteriana ni a la clarificación.

Para calderas y circuitos de refrigeración

Diseñados para soportar altas temperaturas y presiones, previenen el arrastre de agua en vapor y mejoran la calidad de los procesos térmicos.

Para industria alimentaria

Elaborados con materias primas aptas para estar en contacto indirecto con los alimentos, garantizan seguridad, eficacia y cumplimiento normativo en este sector.

Para procesos de fermentación

Adaptados a medios con alta carga orgánica y elevada actividad microbiológica, evitan desbordamientos en fermentadores y mantienen la estabilidad de los procesos.

Gama SIFOAM: control de espumas de alto rendimiento

La gama SIFOAM de SIQUÍMICA está compuesta por antiespumantes de alto rendimiento diseñados para eliminar o controlar las espumas generadas en procesos industriales.

Pueden utilizarse en empresas alimentarias, químicas y farmacéuticas, así como en la producción de levaduras y en la fabricación de antibióticos.

Las diferentes formulaciones se adaptan a las condiciones específicas de cada proceso:

Formulaciones de silicona

Ofrecen elevada eficacia incluso a bajas dosis, siendo especialmente útiles en procesos con alta generación de espuma y en sistemas térmicos como calderas y circuitos cerrados.

Formulaciones de base orgánica

Son compatibles con procesos biológicos y fermentativos, y se recomiendan cuando se requiere un control continuo de la espuma sin alterar el medio de reacción.

Formulaciones de base acuosa

Destacan por su facilidad de dosificación y su rápida dispersión en el agua. Se emplean en depuradoras y procesos que requieren acción inmediata y segura.

Nuestro departamento técnico busca soluciones adaptadas para cada cliente y realiza ensayos en laboratorio para ajustar la dosificación óptima.

Preguntas frecuentes

La presencia de espuma en depuradoras puede relacionarse con restos de detergentes, grasas, microorganismos filamentosos o un exceso de aireación en el agua. Identificar la causa es el primer paso para buscar una solución eficiente.

No. Si se seleccionan correctamente, los tratamientos contra la formación de espumas no interfieren con la actividad bacteriana de los tratamientos biológicos para el agua. De hecho, hay formulaciones diseñadas específicamente para ser compatibles con estos procesos.

En la industria alimentaria, muy propensa a la formación de espumas, se utilizan tratamientos formulados con materias primas aptas para este sector, siendo indispensable que cumplan con la normativa de seguridad alimentaria aplicable: FDA 21 CFR 173.340, Arrêté del 19 de octubre de 2006, DIV 16: Tabla VIII: D.1, Reglamento (CE) Nº 1333/2008 y Reglamento (UE) Nº 231/2012.

Los antiespumantes de la gama SIFOAM de SIQUÍMICA para uso alimentario están formulados cumpliendo estas normativas.

La dosis adecuada depende del tipo de espuma (origen), el volumen de agua a tratar y el tipo de proceso. Siempre es recomendable realizar pruebas previas y contar con asesoramiento técnico para evitar sobredosificaciones que pueden aumentar riesgos e incrementar el coste global del tratamiento.

En ocasiones sí, aunque no es lo habitual. A veces, se pueden ajustar parámetros operativos o eliminar la causa raíz del problema sin usar productos químicos, pero los mejores resultados se consiguen combinando diagnóstico previo, control operativo y uso de antiespumantes específicos.

Sí. En SIQUÍMICA identificamos el origen de la espuma y proponemos la solución más eficaz utilizando productos específicos y asesoramiento técnico continuo. Somos tu partner de confianza para el control de espumas.