En qué consisten los tratamientos primario, secundario y terciario de aguas residuales

tratamientos primario, secundario y terciario de aguas residuales

La depuración del agua es un proceso imprescindible para garantizar que los efluentes industriales puedan verterse o reutilizarse de forma segura siguiendo la normativa vigente. 

Aunque las necesidades varían según el sector, todas las etapas del tratamiento de aguas persiguen un mismo objetivo: eliminar los contaminantes de forma eficiente, sostenible y económicamente viable. La clave para lograrlo radica en seleccionar los mejores tratamientos de aguas residuales industriales mediante la combinación óptima de procesos físicos, químicos y biológicos. 

Por qué es necesario tratar las aguas residuales industriales

Además de ser una obligación legal (la legislación establece límites de vertido específicos para parámetros como DQO, DBO, sólidos en suspensión, nitrógeno, fósforo o metales pesados), la depuración de aguas residuales tiene implicaciones que afectan a la actividad de la empresa: 

  • Funcionales. La acumulación de sólidos, grasas o compuestos puede obstruir tuberías, dañar equipos o afectar al funcionamiento de las instalaciones. Por ejemplo, en una industria alimentaria aparecen problemas recurrentes de bombeo si no se eliminan adecuadamente sólidos y aceites del agua.
  • Económicas. Una depuración eficiente reduce costes asociados a cánones de vertido, mantenimiento de equipos o consumo de agua. Además, permite recuperar recursos valiosos para determinados procesos industriales.
  • De eficiencia. El agua pretratada correctamente facilita el funcionamiento de equipos de aireación, filtración o bombeo, y reduce el consumo energético de la planta.
  • De sostenibilidad. Controlar la contaminación de ríos, acuíferos y ecosistemas minimiza el impacto ambiental de la actividad industrial y mejora la imagen corporativa de la empresa.

Tratamiento primario: eliminación de sólidos y materias en suspensión

El tratamiento primario constituye la primera barrera frente a los contaminantes del agua residual, generalmente sólidos gruesos, arenas, grasas, aceites y materiales sedimentables o flotantes.

Esta fase suele incluir desbaste, tamizado, desarenado, desengrasado y decantación primaria, aunque a veces también incorpora tratamientos fisicoquímicos para mejorar la separación de partículas que no sedimentan de forma natural.

El objetivo es reducir la carga contaminante que llegará a las etapas posteriores.

Tratamiento secundario: eliminación de materia orgánica disuelta

El tratamiento secundario se centra en eliminar materia orgánica biodegradable disuelta o en suspensión.

La tecnología más utilizada es la depuración biológica, un proceso basado en la acción de microorganismos capaces de consumir los contaminantes mediante sistemas de fangos activados, reactores biológicos secuenciales (SBR), lechos bacterianos o tecnologías de biomasa adherida. 

Su eficacia depende de factores como temperatura, pH, disponibilidad de oxígeno, presencia de nutrientes o existencia de compuestos tóxicos para la biomasa, siendo el núcleo del tratamiento de aguas en sectores alimentario o agroindustrial.

Tratamiento terciario: depuración avanzada y reutilización del agua

El tratamiento terciario engloba todos los procesos destinados a eliminar los contaminantes que no han sido retenidos en las etapas anteriores.

Especialmente relevante cuando se quiere reutilizar el agua o cuando la normativa exige límites de vertido restrictivos, algunas de las tecnologías más utilizadas son filtración avanzada, ultrafiltración o la nanofiltración

Comprender cómo funciona el proceso de ósmosis inversa en el tratamiento de aguas resulta clave en esta fase, ya que permite eliminar de forma masiva las sales disueltas y los microcontaminantes mediante membranas semipermeables de alta presión. 

Además de mejorar la calidad final del agua, esta fase reduce microorganismos patógenos, sales disueltas, microcontaminantes, fósforo, nitrógeno y otros compuestos prácticamente imposibles de eliminar mediante tratamientos convencionales.

tratar aguas residuales industriales

Qué productos químicos intervienen en cada etapa del tratamiento

Cada una de las etapas del tratamiento de aguas residuales industriales tiene objetivos distintos y requiere soluciones químicas adaptadas. Contar con una gama completa de productos químicos para aguas residuales específicos es indispensable para optimizar el rendimiento de la planta. 

Los productos más habituales en el tratamiento primario son: 

  • Coagulantes para neutralizar cargas eléctricas y favorecer la aglomeración de partículas.
  • Floculantes para aumentar el tamaño de los flóculos y facilitar su separación.
  • Reguladores de pH para optimizar procesos fisicoquímicos.
  • Antiespumantes si hay problemas de formación de espuma.

Aunque la segunda fase se centra en el tratamiento biológico del agua, también pueden utilizarse: 

  • Correctores de pH y alcalinidad.
  • Antiespumantes.
  • Bioestimulantes o formulaciones específicas para mejorar la actividad microbiológica en determinadas condiciones.

Por último, en el tratamiento terciario se emplean: 

  • Desinfectantes (hipoclorito sódico, dióxido de cloro u ozono).
  • Carbón activo para eliminar compuestos orgánicos residuales.
  • Resinas de intercambio iónico para reducir sales específicas.
  • Reactivos para precipitación de fósforo y eliminación de metales.
  • Productos de limpieza para membranas de filtración.

Cómo elegir el nivel de tratamiento adecuado para tu instalación

La intensidad del tratamiento primario, secundario y terciario de aguas residuales debe definirse:

Según el tipo de efluente y sector industrial

El tipo de contaminante condiciona el peso de cada etapa del tratamiento.

Por ejemplo, una industria metalúrgica con altas concentraciones de sólidos y metales necesita un tratamiento primario intensivo mediante procesos fisicoquímicos, mientras que en una industria donde predomina la contaminación orgánica biodegradable, el tratamiento secundario tiene mayor relevancia.

Por su parte, sectores farmacéuticos, electrónicos o de reutilización de agua demandan tratamientos terciarios avanzados para garantizar altos niveles de calidad del efluente.

Según los límites de vertido exigidos por la normativa

Los requisitos legales modifican significativamente el diseño del tratamiento de aguas. 

Cuando el principal problema es la presencia de sólidos en suspensión, se refuerza la etapa primaria, y si los límites de DBO o DQO son muy exigentes, se optimiza el tratamiento biológico.

En casos de restricciones estrictas sobre nitrógeno, fósforo, sales o microorganismos, el tratamiento terciario adquiere un papel protagonista.

Según el objetivo: vertido, reutilización o economía circular

No es lo mismo depurar agua para verter que para reutilizar. De hecho, en el primer caso, es suficiente cumplir los parámetros exigidos por la administración competente.

Sin embargo, si se pretende reutilizar el agua en procesos industriales, torres de refrigeración o limpieza, deben aplicarse tratamientos terciarios avanzados.

En estrategias de economía circular (maximizar la recuperación de recursos y minimizar el consumo de agua), la clave es combinar las tres etapas.

Errores frecuentes en el diseño del tratamiento de aguas residuales

Para evitar sobrecostes, incumplimientos normativos y problemas operativos difíciles de corregir, al diseñar la planta evita utilizar soluciones genéricas en lugar de formulaciones específicas. Cada vertido industrial demanda una dosificación precisa que solo se consigue mediante productos químicos testados previamente en ensayos de tratabilidad. 

Evita:

    • No definir bien el tipo de efluente, sus contaminantes, etc. 
    • No realizar pruebas piloto o ensayos de tratabilidad previos.
    • Infradimensionar equipos para reducir costes iniciales.
    • Utilizar productos químicos genéricos en lugar de formulaciones específicas.
    • No contemplar las variaciones estacionales o productivas.
    • Ignorar futuras modificaciones normativas.
    • No contar con especialistas que integren conocimientos técnicos, operativos y legales.

La optimización del tratamiento requiere una visión global y una selección adecuada, tanto de las tecnologías, como de los productos químicos.

tratamiento primario, secundario, terciario de aguas

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre tratamiento primario y fisicoquímico?

El tratamiento primario engloba los procesos iniciales para eliminar sólidos, arenas, grasas y materiales sedimentables. El tratamiento fisicoquímico, por su parte, no es una «etapa independiente», sino una tecnología que puede incorporarse dentro del tratamiento primario para mejorar la separación de partículas mediante coagulación, floculación y decantación. 

¿Es obligatorio el tratamiento terciario para verter al cauce público?

No siempre. En muchos casos, los tratamientos primarios y secundarios son suficientes para cumplir la normativa. Incorporar o no un tratamiento terciario depende de los límites de vertido establecidos y de las características del efluente. 

¿Qué normativa regula los límites de vertido de aguas residuales industriales en España?

En España los límites de vertido están contemplados en el Real Decreto Legislativo 1/2001, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Aguas, y en el Real Decreto 665/2023, que reforma el Reglamento del Dominio Público Hidráulico. A estas referencias estatales se suman los reglamentos de dominio público hidráulico, las autorizaciones específicas emitidas por las confederaciones hidrográficas, las normativas autonómicas y las ordenanzas municipales.

¿Puede reutilizarse el agua tras un tratamiento terciario completo?

Sí, pero deben cumplirse los requisitos establecidos para cada uso. Los tratamientos terciarios avanzados eliminan microorganismos, sólidos finos, nutrientes y otros contaminantes residuales y eso facilita su reutilización, aunque hay que verificar la calidad del agua con controles analíticos.

¿Qué papel juegan los productos químicos en el tratamiento secundario biológico?

Aunque el tratamiento secundario se basa principalmente en la actividad de microorganismos, los productos químicos son casi indispensables para ajustar el pH, aportar nutrientes esenciales, controlar la formación de espuma y optimizar las condiciones de operación del proceso biológico. 

¿Qué piensas tú?
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más

Artículos Relacionados

Qué es la deshidratación de lodos y qué técnicas, equipos y productos químicos son necesarios

Qué tipos de limpiadores de membranas existen y cómo aplicar los protocolos de limpieza CIP

Qué es el Jar Test o test de jarras, cómo se realiza y por qué es fundamental en el tratamiento de aguas