La conductividad indica la capacidad del agua para conducir la corriente eléctrica.
Imprescindible para controlar procesos como producción de vapor, refrigeración u ósmosis inversa, no es un parámetro exclusivamente analítico y tampoco un problema como tal.
Más bien, es un indicador que, interpretado correctamente, puede mejorar el tratamiento de aguas industriales.
Qué es la conductividad del agua: definición y fundamento físico-químico
La conductividad es la capacidad del agua para transportar corriente eléctrica gracias a la presencia de especies iónicas disueltas en ella.
La regla es básica: cuanto mayor es la concentración de iones móviles – sodio (Na⁺), calcio (Ca²⁺), magnesio (Mg²⁺), cloruros (Cl⁻), sulfatos (SO₄²⁻) y bicarbonatos (HCO₃⁻) – mayor es la conductividad.
Por ejemplo, el agua pura es un conductor deficiente porque apenas contiene iones libres. Sin embargo, cuando incorpora sales minerales o compuestos disueltos, estos se disocian y permiten el movimiento de cargas eléctricas.
Qué mide exactamente la conductividad: iones, sales disueltas y TDS
La conductividad no mide el tipo de componentes, sino la concentración de:
- Iones disueltos. Es decir, de partículas cargadas eléctricamente procedentes de minerales naturales, productos químicos o contaminaciones de procesos industriales.
- Sales disueltas. Como cloruros, carbonatos, sulfatos o nitratos. Su concentración varía según el proceso o el protocolo de limpieza.
- TDS (Total Dissolved Solids). Cantidad de sustancias minerales presentes en el agua.
Cómo se mide la conductividad del agua
Para medir la conductividad del agua en entornos industriales, hay que valorar:
Unidades de medida: µS/cm y mS/cm
La conductividad se expresa en microsiemens por centímetro (µS/cm) o milisiemens por centímetro (mS/cm), siendo esta última unidad equivalente a 1.000 µS/cm.
Equipos de medición: conductímetros portátiles y sensores en línea
Los conductímetros portátiles son equipos ligeros que comprueban el estado de depósitos o tuberías. Se usan en verificaciones puntuales, inspecciones de campo o mantenimientos.
Los sistemas de sensores en línea se conectan al sistema de control (PLC o SCADA) para realizar mediciones continuas ygenerar alarmas automáticas.
Por ejemplo, en una planta de generación de vapor, un sensor activa automáticamente una purga si la concentración de sales es más alta de lo establecido.
Factores que influyen en la lectura: temperatura y compensación automática
La temperatura influye en la movilidad de los iones.
No tener en cuenta este efecto puede conducir a interpretaciones erróneas de la conductividad.
De hecho, los conductímetros industriales incorporan sistemas de compensación automática de temperatura (ATC) que comparan resultados en diferentes condiciones de operación.
Valores de referencia de conductividad según el tipo de agua
No existe un único valor de conductividad, y los rangos aceptables dependen del tipo de agua o la aplicación industrial.
Por ejemplo, en calderas de alta presión, el agua requiere conductividad extremadamente baja, mientras que un agua residual industrial puede presentar valores superiores.
Además, no es lo mismo controlar agua ultrapura utilizada en la fabricación farmacéutica, que agua de aporte de una torre de refrigeración.
Como referencia:
- Agua ultrapura, destilada y desionizada. Tiene conductividad extremadamente baja, próxima a 0,055 µS/cm a 25 °C (prácticamente sin iones disueltos). El agua destilada o desionizada para farmacéuticas o laboratorios suele situarse entre 1 y 10 µS/cm.
- Agua potable y de red. Suele encontrarse entre 100 y 1.000 µS/cm, aunque depende de su origen y composición mineral. Por ejemplo, las aguas subterráneas suelen tener conductividad superior que las superficiales.
- Agua de proceso y de aporte industrial.Algunas industrias químicas, papeleras o metalúrgicas trabajan con aguas proceso que pueden superar los 2.000 o 3.000 µS/cm, mientras que alimentarias, farmacéuticas o electrónicas requieren valores más bajos.
- Agua de calderas y circuitos de refrigeración. La conductividad indica cuándo hacer purgas. Sus valores dependen de la presión de trabajo, el tratamiento químico o los límites de concentración establecidos por el fabricante.
- Aguas residuales industriales. Tienen conductividad variable y, aunque no siempre está limitada por ley, es importante para detectar vertidos anómalos y controlar procesos.
Qué indica una conductividad alta o baja en una instalación industrial
La conductividad del agua no puede interpretarse de forma aislada. Además, un valor alto o bajo no significa que el agua tenga una mejor o peor calidad, aunque:
Conductividad elevada: riesgo de incrustaciones, corrosión y sobrecarga iónica
Que el agua tenga alta concentración de sales disueltas aumenta el riesgo de incrustaciones, depósitos y corrosión en intercambiadores y circuitos de refrigeración.
También puede disminuir la eficacia de tratamientos químicos y acelerar el desgaste de algunos componentes de filtrado.
Conductividad baja: agresividad del agua y riesgo de corrosión por supresión iónica
Aunque suele asociarse con mayor calidad, las aguas excesivamente desmineralizadas tienen un comportamiento químico más agresivo: adquieren sales presentes en las superficies y favorecen la corrosión en tuberías, depósitos o equipos metálicos.
Por eso, en instalaciones que utilizan agua desionizada o de ósmosis inversa, suele ser necesario estabilizar la conductividad con productos químicos.
Variaciones bruscas de conductividad como señal de alerta operativa
Lo más importante de la conductividad no es su valor total, sino analizar su evolución.
Un aumento o disminución repentina puede indicar rotura de membranas, fallos de dosificación, entrada accidental de productos químicos, contaminación del agua de aporte o problemas en el desmineralizado.
Cómo afecta la conductividad al tratamiento de aguas en cada aplicación
La conductividad condiciona el tratamiento de aguas industriales.
Impacto en sistemas de ósmosis inversa y nanofiltración
En sistemas de ósmosis inversa, la conductividad se relaciona con el rendimiento de las membranas: si aumenta progresivamente, puede significar que estas han perdido capacidad de rechazo de sales, están sucias o están dañadas.
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Control de purgas en calderas y torres de refrigeración
En calderas y circuitos de refrigeración, la conductividad determina el momento adecuado para realizar purgas. Además, si hay muchas sales concentradas, pueden aparecer incrustaciones, hay menor eficiencia térmica y los costes de mantenimiento aumentan.
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Influencia en la eficacia de coagulantes y floculantes
La concentración de iones influye en la estabilidad de las partículas en suspensión y en el rendimiento de coagulantes y floculantes, obligando a modificar continuamente las dosis de estos productos.
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Conductividad y rendimiento de los sistemas de intercambio iónico
Las resinas de intercambio iónico eliminan algunos iones presentes en el agua. Un incremento inesperado de la conductividad indica que han agotado su capacidad de intercambio o no se regeneran bien.
Conductividad como parámetro de control en vertidos de aguas residuales
La conductividad facilita la supervisión de las aguas residuales antes del vertido. Las variaciones importantes de este valor pueden alertar sobre fugas de químicos, accidentes o problemas de producción.
Cómo corregir la conductividad del agua en procesos industriales
Corregir la conductividad no es reducir o aumentar la cantidad de sales del agua, sino adaptarse a las características de cada proceso, los materiales de cada instalación y los objetivos de cada empresa.
- Reducción de conductividad: ósmosis inversa, electrodesionización y resinas. Ósmosis inversa, desionización con resinas de intercambio iónico y electrodesionización (EDI) reducen la concentración de sales en el agua. Por ejemplo, una planta farmacéutica puede combinar ósmosis inversa y electrodesionización para obtener agua de baja conductividad, mientras que una industria alimentaria puede necesitar solo con ósmosis inversa.
- Ajuste de purgas en circuitos cerrados. En calderas y torres de refrigeración, las purgas permiten tener las sales bajo control. Los sistemas automáticos con sensores también reducen el consumo de agua y energía.
- Productos químicos para el control de la dureza y la carga iónica.Inhibidores de incrustaciones, dispersantes o secuestrantes de dureza mantienen la estabilidad química de los circuitos de agua. Sin embargo, no existe un producto universal, y el tratamiento más eficaz suele basarse en soluciones específicamente desarrolladas para cada aplicación.
Conductividad y cumplimiento normativo: qué límites debes conocer
El Real Decreto 3/2023 define la conductividad como un indicador base y fija un valor de 2.500 µS/cm a 20 °C para el agua potable o de consumo.
Superar o no llegar a este límite no supone riesgo para la salud, pero sirve para detectar alteraciones de composición y prevenir problemas de suministro.
En aguas residuales industriales, todo depende de la autorización de vertido o de las ordenanzas municipales, aunque pueden establecerse límites específicos para proteger estaciones depuradoras, redes de saneamiento o espacios naturales.
Errores frecuentes en la interpretación de la conductividad
La conductividad proporciona información sobre el comportamiento del agua, pero solo si se interpreta correctamente y evitando:
- Identificar conductividad alta con mala calidad. En algunos procesos, una alta concentración de sales disueltas es normal. El problema es que la conductividad supere los valores indicados por el fabricante o aumente de forma inesperada.
- Utilizar tratamientos estándar. Dos plantas industriales pueden presentar la misma conductividad y necesitar tratamientos diferentes. Se recomienda emplear productos químicos específicos porque las soluciones genéricas no siempre ofrecen el rendimiento esperado.
- Medir la conductividad de forma puntual. Una medición aislada no identifica tendencias ni detecta cambios progresivos, por eso lo recomendable es combinar sensores y análisis periódicos.
El asesoramiento de empresas especializadas como SIQUÍMICA permite integrar el control de la conductividad en la estrategia global y elegir los mejores productos para el tratamiento del agua.
Preguntas frecuentes
¿La conductividad alta del agua daña las membranas de ósmosis inversa?
No siempre, aunque una mayor concentración de sales puede incrementar el riesgo de incrustaciones y ensuciamiento de las membranas, reduciendo su rendimiento y acortado su vida útil.
¿Qué relación hay entre conductividad y dureza del agua?
La dureza aumenta la conductividad porque los iones de calcio y magnesio transportan carga eléctrica. Aun así, el agua puede tener conductividad elevada por la presencia de sodio o cloruros y tener una dureza relativamente baja.
¿Cada cuánto se debe medir la conductividad en una instalación industrial?
Depende del proceso y de la instalación. En calderas, torres de refrigeración o sistemas de ósmosis inversa, se recomienda monitorización continua. En otras aplicaciones industriales, es suficiente con realizar controles diarios o semanales.
¿La conductividad es un parámetro regulado en los vertidos industriales?
Sí, aunque no hay un límite aplicable para todas las industrias. Lo más importante es detectar anomalías o cambios bruscos. Esa es la mejor prevención.
¿Puede la conductividad del agua afectar a la seguridad alimentaria?
Sí. Aunque no mide directamente la contaminación microbiológica o química, cambios inesperados o bruscos de conductividad del agua pueden indicar alteraciones en la calidad del producto o en la limpieza de los equipos.