Principales tipos de biocidas utilizados en el tratamiento de aguas industriales

tipos de biocidas utilizados en el tratamiento de aguas industriales

Si gestionas una instalación industrial donde el agua juega un papel clave (ya sea en sistemas de refrigeración, producción o servicios), seguro que has oído hablar de los biocidas. Pero ¿sabes qué son, cómo funcionan y cuál necesitas?

En sectores como el energético, químico o agroalimentario, el control microbiológico del agua es fundamental para garantizar la eficiencia de tus procesos, la seguridad de tus instalaciones y el cumplimiento normativo.

En estos casos, los biocidas ayudan a prevenir problemas serios como corrosión microbiológica, pérdida de rendimiento térmico o riesgos sanitarios como la Legionella, siendo aliados clave para mantener una operatividad segura, eficiente y sostenible.

Descubre los problemas más comunes derivados de un mal control microbiológico en aguas industriales.

¿Qué son exactamente los biocidas y por qué los necesitas?

Un biocida es una sustancia química (o una mezcla de ellas) diseñada para destruir, neutralizar o controlar microorganismos como bacterias, algas, hongos o levaduras. Etimológicamente, el término es bastante descriptivo: bios significa «vida» en griego y cida viene del latín «matar». Así que, básicamente, los biocidas son productos que eliminan formas de vida microscópicas no deseadas. En el tratamiento de aguas industriales, los biocidas controlan la proliferación de microorganismos en sistemas, equipos y productos, siendo especialmente importantes para evitar la formación de biofilms (películas viscosas de bacterias que se adhieren a las superficies) y la corrosión microbiológica. Eso sí, los biocidas no trabajan de manera aislada: forman parte de una estrategia global de tratamiento de aguas junto con otros productos como antiincrustantes, biodispersantes o antiespumantes. Por eso es fundamental dosificarlos de forma controlada y asegurarse de que sean compatibles con el resto de químicos que utilices en tu instalación. Contar con productos químicos formulados para uso industrial permite controlar variables críticas como la corrosión, la calidad del agua o la carga microbiológica.

Clasificación de los tipos de biocidas para tratamiento de aguas

Los biocidas industriales se clasifican según su mecanismo de acción, es decir, la forma en que atacan a los microorganismos. Cada tipo tiene características específicas que lo hacen más adecuado según tu sistema, la calidad del agua o los requisitos de tu sector.

Biocidas oxidantes

Los biocidas oxidantes garantizan una acción rápida y potente. Actúan mediante reacciones de oxidación que destruyen las estructuras celulares de los microorganismos, y algunos de los más comunes son el cloro, el dióxido de cloro, el bromo y el ozono. Se utilizan en torres de refrigeración y sistemas de agua sanitaria, pierden eficacia cuando el agua contiene mucha materia orgánica.

Biocidas no oxidantes: precisión molecular

Los biocidas no oxidantes actúan con «precisión molecular», interfiriendo en procesos metabólicos muy específicos de los microorganismos, como la síntesis de proteínas o la integridad de su membrana celular, para frenar su crecimiento. Son especialmente eficaces contra biofilms complejos y funcionan bien en aguas con pH variable o alta carga orgánica, situaciones donde los biocidas oxidantes pierden efectividad. Algunos ejemplos son las isotiazolinonas, el glutaraldehído, las aminas cuaternarias o el DBNPA, que pueden usarse de forma alterna o como complemento de otros biocidas en tratamientos de aguas avanzados.

Biocidas específicos para Legionella

La Legionella es una bacteria que puede causar enfermedades respiratorias graves, por lo que existen biocidas específicamente diseñados para controlarla en sistemas de riesgo como torres de refrigeración, sistemas de calefacción o agua caliente sanitaria (ACS). El uso de estos productos está estrechamente ligado a la prevención, el control analítico y el cumplimiento estricto de la normativa vigente, pues la formulación de los biocidas se revisa periódicamente para asegurar su eficacia frente a esta bacteria. Aplicarlos correctamente no solo evita sanciones, sino que previene brotes que pueden poner en riesgo la salud de las personas.

¿Cómo elegir el biocida adecuado para tu instalación?

Elegir el biocida correcto optimiza la eficacia de tu tratamiento y reduce riesgos operativos y legales. Por tanto, no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Antes de decidirte por un producto, analiza estos factores:
  • Tipo de sistema: circuito abierto, semiabierto o cerrado.
  • Calidad del agua: pH, dureza, cantidad de materia orgánica, etc.
  • Carga microbiológica: presencia de biofilm formado y nivel de contaminación.
  • Sector industrial
  • Volumen de agua y régimen de renovación del sistema.
  • Compatibilidad química con otros productos del tratamiento.
  • Requisitos legales adaptada al sector y tipo de instalación.
  • Criterios de sostenibilidad e impacto ambiental.
Conocer los distintos tipos de floculantes utilizados en el tratamiento de agua es esencial para seleccionar la solución más eficaz según las características de cada sistema.

Aplicaciones de los biocidas en sectores industriales

Torres de refrigeración y circuitos semiabiertos

Aquí los biocidas controlan bacterias, algas y Legionella, evitando biofilms que afectan al intercambio térmico y, por tanto, a la eficiencia del sistema. Un mal control puede traducirse en riesgos sanitarios y un aumento del consumo energético que notarás en la factura.

Circuitos cerrados de refrigeración y calefacción

Aunque la carga microbiológica suele ser menor, los biocidas previenen la proliferación de bacterias anaerobias que provocan corrosión microbiológica. Proteger tus equipos de esta corrosión alarga su vida útil y evita sustituciones costosas.

Sistemas de agua potable y ACS

En instalaciones donde el agua se destina al consumo humano, los biocidas garantizan la seguridad sanitaria. Además, un control deficiente puede suponer riesgos directos para la salud, especialmente en hospitales, hoteles o residencias.

Industria alimentaria y bebidas

Los biocidas aseguran la higiene de los circuitos de aguas de proceso, evitando contaminaciones microbiológicas que comprometan la calidad de los productos. En estos casos, la selección del biocida debe ser especialmente cuidadosa para cumplir con los estrictos estándares del sector alimentario.

Sistemas de ósmosis inversa y membranas

En sistemas de OI, los biocidas controlan el ensuciamiento biológico de las membranas, un problema bastante común que genera paradas no programadas, limpiezas extra y costes de sustitución que ocasionan pérdidas de rendimiento.

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Normativa y seguridad: lo que debes saber

El uso de biocidas está regulado por normativa nacional e internacional. Las principales referencias son:
  • Reglamento (UE) nº 528/2012 sobre productos biocidas (BPR).
  • Real Decreto 1054/2002, sobre evaluación y autorización de biocidas.
  • Real Decreto 487/2022, para la prevención y control de la Legionella.
  • Reglamento REACH (CE nº 1907/2006).
  • Normativa CLP sobre clasificación, etiquetado y envasado.
  • Legislación autonómica aplicable según tu instalación.
En cuanto a la seguridad en el manejo, sigue siempre estas recomendaciones:
  • Lee y respeta la ficha técnica del producto.
  • Verifica la compatibilidad con otros químicos.
  • Aplica la dosis correcta indicada por el fabricante o tu proveedor especializado.
  • Utiliza equipos de protección individual cuando sea necesario.
  • Manipula y almacena los productos de forma segura.
  • Registra y haz seguimiento del uso de biocidas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un biocida y para qué sirve exactamente?

Un biocida es un producto químico que controla la presencia de microorganismos como bacterias, algas u hongos presentes en sistemas de agua. Su función principal es prevenir problemas técnicos, sanitarios y operativos. Cada sistema requiere un tipo específico según sus características y riesgos microbiológicos.

¿Cuál es la diferencia entre biocidas oxidantes y no oxidantes?

La diferencia está en cómo actúan: los oxidantes destruyen microorganismos mediante reacciones químicas rápidas, mientras que los no oxidantes atacan procesos metabólicos específicos. En la práctica, ambos suelen usarse de manera complementaria para maximizar la eficacia del tratamiento.

¿Qué biocida es más efectivo contra la Legionella?

No existe un biocida universal contra la Legionella. El control efectivo requiere combinar producto adecuado, dosis correcta y un programa de mantenimiento bien planificado. Además, los biocidas para la Legionella deben cumplir con una normativa muy específica.

¿Los biocidas son peligrosos para el medioambiente?

Los biocidas son sustancias químicas potencialmente peligrosas que deben usarse de forma responsable. Afortunadamente, las formulaciones modernas están diseñadas para minimizar su impacto ambiental. La clave está en seleccionar el producto adecuado y aplicarlos con criterios técnicos.

¿Se pueden mezclar diferentes tipos de biocidas?

Depende del caso. Algunos biocidas son incompatibles entre sí y pueden perder eficacia o generar reacciones no deseadas. Cualquier combinación debe estar respaldada y seguir las recomendaciones de tu fabricante o proveedor especializado.
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