Aguas de aporte, potables y de proceso

Conservantes para sistemas de agua y membranas

En instalaciones industriales, los periodos de inactividad pueden provocar proliferación microbiológica, corrosión o degradación de materiales sensibles.

En estos casos, los conservantes se convierten en una herramienta clave dentro de una estrategia de mantenimiento preventivo, especialmente en sistemas de ósmosis inversa y circuitos de agua de proceso.

Se trata de productos químicos diseñados para proteger sistemas de agua, membranas y equipos cuando no están en operación o trabajan de forma intermitente, y su objetivo es evitar el deterioro durante paradas temporales o estacionales manteniendo las condiciones necesarias para un arranque seguro y eficiente.

Tipos de conservantes para sistemas de agua

Conservantes biocidas (prevención microbiológica)

Contienen principios activos que inhiben el crecimiento de bacterias, algas y hongos durante periodos de inactividad. Actúan evitando la formación de biofilm y la colonización de superficies internas, y se recomiendan en sistemas de membranas, redes de agua y circuitos donde el estancamiento favorece la proliferación microbiológica.

Conservantes antioxidantes (protección frente a corrosión)

Están formulados con inhibidores de corrosión y agentes antioxidantes que protegen los materiales metálicos frente a la oxidación y el ataque químico. Fundamentales para prolongar la vida útil de equipos y circuitos, son habituales en paradas prolongadas de calderas, circuitos cerrados y equipos térmicos.

Conservantes combinados (acción múltiple)

Integran acción biocida y anticorrosiva en una misma formulación, aportando protección integral frente a los principales riesgos asociados a la inactividad del sistema. Están especialmente recomendados cuando se requiere una solución global para el control en las paradas de producción.

Aplicaciones principales

Membranas de ósmosis inversa y nanofiltración

Los conservantes evitan la proliferación bacteriana y la degradación química durante paradas programadas o imprevistas. Su uso es especialmente crítico en membranas de poliamida, más sensibles a la contaminación microbiológica.

Sistemas de ultrafiltración y microfiltración

Protegen las fibras o módulos de las membranas frente al biofouling y la obstrucción, manteniendo la permeabilidad y reduciendo la necesidad de limpiezas intensivas tras el arranque.

Torres de refrigeración y circuitos cerrados

Durante periodos de baja actividad, los conservantes previenen la corrosión y el crecimiento microbiológico, reduciendo riesgos sanitarios y daños estructurales.

Calderas y equipos térmicos en parada estacional

Mantienen las superficies metálicas protegidas frente a oxidación y depósitos salinos, facilitando una puesta en marcha más rápida y segura.

Beneficios del uso de conservantes.

La correcta aplicación de conservantes en los sistemas de agua aporta ventajas técnicas, operativas y económicas a medio y largo plazo, entre ellas:

Prevención de proliferación bacteriana y biofilm

Limitan el crecimiento microbiológico durante periodos de estancamiento y evitan la formación de biofilm que puede comprometer el rendimiento del sistema tras el arranque.

Protección frente a corrosión y degradación

Al reducir la oxidación y el ataque químico, se minimiza el desgaste de materiales, juntas y otros componentes críticos, especialmente en sistemas metálicos.

Prolongación de la vida útil de membranas y equipos

Una conservación adecuada reduce el envejecimiento prematuro de membranas y equipos, manteniendo las prestaciones originales durante más tiempo.

Reducción de costes de arranque y mantenimiento

El uso de conservantes implica menos limpiezas, menos ajustes y menos incidencias tras una parada, lo que se traduce en ahorro de tiempo, producto y costes operativos.

Preguntas frecuentes

En sistemas con este tipo de membranas, se utilizan conservantes compatibles, generalmente formulaciones biocidas suaves y sin agentes oxidantes que protegen frente a contaminación microbiológica sin causar daños en el material.

El uso adecuado de estos productos ayuda a mantener el rendimiento original, siempre que se utilicen los conservantes apropiados y se sigan los protocolos de aplicación y enjuague establecidos por el fabricante.

Normalmente, se realiza una limpieza previa y después se recircula la solución conservante para asegurar que el producto entre en contacto con todas las superficies internas antes de la parada. En todo caso, puede haber excepciones, de ahí la importancia de contar con el asesoramiento de los expertos de SIQUÍMICA.

Sí. Se recomienda realizar un enjuague controlado para eliminar restos de conservante antes de reiniciar el sistema. En procesos que utilizan agua, este enjuague asegura condiciones óptimas del efluente desde el primer momento.

Sí. SIQUÍMICA diseña protocolos de conservación para sistemas de agua y membranas adaptados al tipo de instalación, la duración de la parada o la calidad del agua. Además, ofrecemos asesoramiento técnico a nuestros clientes para que sepan qué solución química encaja mejor con sus necesidades.